Wednesday, 31 August 2022

Los límites de la racionalidad egoísta y el desarrollo de la cooperación

Les han pillado. Usted y su cómplice. La policía ha descubierto todo, les han detenido y ahora están en celdas separadas en la comisaría, sin ninguna posibilidad de comunicar el uno con el otro. El comisario entra y le dice: "Tenemos suficiente pruebas para condenar a los dos. Así como están las cosas, os van a caer cinco años cada uno, sin problema. Pero si los dos confesáis, vamos a considerar la buena voluntad y la colaboración y os vamos a reducir la sentencia a dos años. Por otro lado, si uno de los dos confiesa y uno no lo hace, consideraremos como único responsable el que confiesa. A él le caerán 8 años, y el otro saldrá libre." El comisario le dice que hará la misma oferta al cómplice, y que cada uno será consciente que el otro ha recibido esa oferta (y que los dos saben que los dos han recibido la oferta: los dos tienen exactamente la misma información, y lo saben).

Usted y su cómplice son dos personas racionales y sin ninguna relación emocional: su único objetivo es conseguir la menor condena posible. Que va a hacer? Una manera racional de razonar es la siguiente: "mi cómplice puede hacer sólo dos cosas: confesar o no confesar. Si él confiesa, lo mejor para mi es no confesar, dado que así saldré libre. Si el no confiesa, lo mejor para mi es, también en este caso, no confesar, dado que si confieso me caen diez años." Basándose en este razonamiento, decide no confesar.

He dicho que los dos son personas racionales y, dado que su razonamiento es racional, el cómplice razonará de la misma manera y decidirá no confesar. Así a los dos les caerán cinco años. Si los dos hubieran decidido comportarse de manera irracional y confesar, a los dos les habrían caído sólo dos años. La lógica les ha costado tres años adicional de cárcel.

Esta paradoja fue descrita y bautizada prisoner's dilemma (el dilema del prisionero) en 1950 por Melvin Dresher y Merril Floyd de la RAND corporation. El dilema se hizo famoso cuando Martin Gardner publicó un conocido artículo sobre él en el número de Mayo 1983 de Scientific American (más tarde Gardner publicó una versión extendida en su imprescindible libro Metamagical Themas, una verdadera Biblia de las matemáticas recreativas). Gardner cambia el escenario describiendo un problema matemáticamente equivalente que puede ser más fácil de seguir.

Usted dispone una gran cantidad de cierto bien (dinero, por ejemplo) y quiere cambiarlo por otro bien (diamantes, por ejemplo). Ha contactado un vendedor y los dos han llegado a un acuerdo de intercambio de dinero por diamantes que es muy ventajoso para los dos. Por una razón que no precisamos, el intercambio tiene que mantenerse secreto (quizás es ilegal, y es por esto que los dos han acabado en la cárcel en el ejemplo anterior). Los dos no se conocen, y no se han encontrado nunca. Se ponen de acuerdo que usted deja el dinero en una bolsa un lugar establecido y al mismo tiempo el vendedor deja los diamantes en una bolsa en otro lugar. Los dos no se encontrarán nunca, y no habrá otro intercambio ni otra comunicación.

Hay algo que cada uno de los dos teme: llegar al punto de recogida y encontrar una bolsa vacía. Si los dos dejan la bolsa llena, el intercambio será ventajoso para los dos, pero conseguir algo a cambio de nada es una tentación muy fuerte: ¿y si dejara la bolsa vacía?. De hecho, puede razonar así: "Si el vendedor ha dejado la bolsa vacía, lo mejor para mi es dejarla también vacía, para no perder el dinero. Por otro lado, si el vendedor deja los diamantes, lo mejor para mi es dejar la bolsa vacía y conseguir los diamantes a cambio de nada".

Mientras tanto, el vendedor habrá hecho el mismo razonamiento que usted y decidirá dejar la bolsa sin diamantes. Por tanto los dos, usando su lógica impecable quedarán con las manos vacías. Una pena: si los dos hubieran dejado de un lado la lógica y colaborado, ahora habrían llevado a cabo un intercambio ventajoso. Esta es la paradoja que nos presenta el dilema del prisionero: ¿la lógica impide la colaboración?

En este caso el problema es la falta de confianza en la lógica de los demás. Si de verdad asumimos que nuestro cómplice o el vendedor es una persona tan lógica como nosotros, entonces debemos asumir que, cualquier decisión tomemos nosotros basada en la lógica, él llegará a la misma conclusión. Por tanto los dos decidiremos siempre comportarnos de la misma manera: colaboraremos los dos, o engañaremos los dos, confesaremos los dos, o callaremos los dos. Dado que la mejor opción es colaborar los dos, deberíamos decidir colaborar. Pero el problema, en estos casos, está puesto de manera tal que si uno elige la lógica y el otro la codicia, el que elige la codicia saldrá ganando. Y no tenemos suficiente confianza en los demás como para asumir que el otro seguirá la misma lógica que nosotros.

Una variación muy interesante sobre el tema es el dilema del prisionero continuado. Pongámonos otra vez en el intercambio de dinero con diamantes, pero esta vez usted y el vendedor han concordado que harán un intercambio cada mes durante un tiempo indeterminado, digamos durante todo el tiempo en que los dos estarán con vida. Ahora cada mes usted tendrá que decidir si cooperar (dejar el dinero) o engañar (dejar una bolsa vacía). El primer mes usted deja una bolsa llena de dinero y el vendedor deja una bolsa llena de diamante. Maravilla. Al mes siguiente hay que volver a tomar la decisión, y así cada mes.

Supongamos que en una ocasión, de repente, el vendedor deja una bolsa vacía. ¿Qué va a hacer? ¿Ya no se fía de él y no vuelve nunca más a dejar el dinero? Así perderá para siempre la oportunidad de un intercambio que es, al fin y al cabo, muy ventajoso. ¿Hacer como si nada hubiera pasado y dejar el dinero el mes siguiente? ¿No dejarlo el mes siguiente pero volver a dejarlo si el vendedor vuelve a dejar los diamantes? Aclaremos, una vez más, que estamos hablando de comportamiento fríamente lógico y egoísta: usted está cuidando sólo su interés. Supongamos, por ejemplo, que en algún momento recibe una información fiable que el vendedor está gravemente enfermo y le quedan pocos meses de vida. El vendedor no sospecha que usted tiene la información. En este caso, lo lógico, lo racional, es engañar: el vendedor no tendrá tiempo suficiente para castigar su comportamiento. Esto es lo que entendemos por egoísmo lógico.

El problema es muy complicado, pero lo podemos formalizar un poco y analizarlo matemáticamente mediante la teoría de juegos o mediante simulaciones con el ordenador. El primer paso es cuantificar el problema, algo que se puede hacer a través de una matriz de pago Una posible matriz de pago para el problema del intercambio de dinero y diamante es la siguiente (C quiere decir "coopera" y E quiere decir "engaña"):

Vendedor
C E
Yo C (2,2) (-1,4)
E (4, -1) (0, 0)

En esta matriz, si los dos cooperan tendrán una ganancia de 2 puntos (valor arbitrario: la ganancia del intercambio). Si los dos engañan, la ganancia es cero (nadie recibe nada, todo queda como estaba). Si usted coopera y el vendedor engaña usted pierde y consigue -1 puntos, mientras el vendedor recibe 4 (sí: son muchos... es que es muy placentero recibir algo sin dar nada a cambio). Claramente, si el vendedor coopera y usted engaña los papeles son invertido: usted gana 4 puntos y el vendedor pierde uno. La matriz del juego en la versión del prisonero es la siguiente (C quiere decir "confiesa" y N quiere decir "No confiesa"):

Cómplice
C N
Yo C (-2,-2) (0,-8)
N (-8,0) (-5,-5)

El juego no cambia sustancialmente si añadimos el mismo valor a todas las entradas (lo que determina el juego es la diferencia entre la puntuación de varias opciones). Por tanto podemos a&ntile;adir un valor a todas las entradas de manera tal que todos los númers sean positivos o cero. Llaremos normalizadas estas matrices. La matriz normalizada para el problema del vendedor es

Vendedor
C E
Yo C (3,3) (0,5)
E (5, 0) (1, 1)

mientras la matrix normalizada para el juego en la versión del prisonero es

Cómplice
C N
Yo C (6,6) (8,0)
N (0,8) (3,3)

Podemos generar muchas versiones de estos juegos cambiando oportunamente la matriz de pago. En general, la matriz (normalizada) tiene la estructura siguiente:

Cómplice
C N
Yo C (R,R) (E,T)
N (T,E) (C,C)

Aquí $R$ es la recompensa por la cooperación mútua, $C$ es el castigo por no cooperar, $T$ es la tentación y $E$ es la paga del estafado. Para que el juego tenga sentido, los valores tienen que cumplir las condiciones siguientes:

\begin{equation} \begin{aligned} T &> R > C > E \\ \frac{T+G}{2} &< R \end{aligned} \end{equation}

La primera condición es la que da peso a la consideració "lo mejor para mi es engañ:ar, independientemente de lo que hace el otro", la segunda sostiene que quedarse atrapado en una serie de alternanzas (este mes yo coopero y tu engañas, el mes siguiente al revé, y así siguiendo) es peor que cooperar todo el tiempo.

Es fácil ver que una estrategia óptima en todas las situaciones no existe. Supongamos que la otra parte tenga como estrategia "Siempre E" (engaña en cada jugada). En este caso la mejor estrategia es engañar siempre. Por otro lado, supongamos que el otro tenga como estrategia "voy a cooperar hasta que tu engañes, luego engañaré siempre". En este caso nuestra mejor estrategia es cooperar y no engañar nunca.

Para darnos una mejor idea de lo que es una buena estrategia, imaginemos un territorio con muchos seres que se mueven por él y, cada vez que se encuentran, juegan un juego del dilema del prisonero continuado, collecionando y acumulando puntos. En este sentido una estrategia de cooperación, que hace ganar puntos a nosotros y al otro jugador, puede er mejor que una estrategia competitiva, que intenta ganar juegos a costa del otro.

Estas características tocan un tema que, desde Darwin, ha suscitado mucho interés entre los antropólogos: ¿cómo puede emerger la cooperación en un ambiente en que la evolución es determinada por la competición, en que parece que el egoismo debería ser la mejor estrategia? La paradoja, aparente, puede estar relacionada con el hecho que---en términos de la teoría de los juegos---el dilema del prisonero no es un juego a suma cero. Un ejemplo de juego a suma cero es el poker (el ejemplo es más claro s consideramos sólo dos jugadores): para que yo gane dinero es necesario que mi adversario lo pierda, y todo el dinero que gano yo lo pierde mi adversario. La suma total de dinero no cambia entre el comienzo y el final del juego; todo lo que puede cambiar es su distibución. El dilema del prisonero no funciona así: cooperando los dos, yo y mi adversario ganamos los dos; el total de puntos que tenemos aumenta a medida de que jugamos el juego.

Estos problemas fueron analizados por Robert Axelrod en un famoso experimento en 1979, y luego analizados en su libro The evolution of cooperation (Basic books, 1984). Axelrod envió invitaciones a varios expertos en teoría de juegos, incluso varios que ya habían trabajado con el dilema del prisonero. En la invitación decía que todos iban a participar en un torneo round robin en que cada uno se enfrentaría con todos los demás (y con un clon de si mismo) unas 200 veces. EL objetico era acumular cuantos más puntos posible. Los invitados tenían que enviar un programa (escrito en BASIC... estamos en 1979) que respondiera con C or D al C or D del otro jugador (Cooperate y Defect, el lenguaje oficial del torneo era el inglés). Los programas no tenían que ser deterministicos, podían usar un generador de números aleatorios.

El programa ganador fue el de Anatol Rapaport, psicólogo y filósofo de la University of Toronto, un experto en el dilema del prosonero. Era el programa más corto entre los enviados, y se llamaba TiT FOR TAT. Usaba una estrategia muy sencilla:

          En la primera jugada, coopera; luego, haz lo que el otro ha hecho en la jugada anterior

Una de las características importantes de TIT FOR TAT es que nunca es el primero en engañr. Axelrod llama corteses (nice) las estrategias que tienen esta característica. Ser cortés no quiere decir no engañar nunca: si el otro engaña, TIT FOR TAT engañará en la jugada siguiente. Pero una estrategia cortés nunca será la primera en engañr; por tanto, si dos estructuras corteses se encuentran, las dos cooperarán siempre, ganando muchos puntos.

Otro aspecto relevante de TIT FOR TAT es la retaliación limitada frente a un engaño: si el adversario engañ, TIT FOR TAT rsponde engañando, pero no extiende el "castigo" más allá que esto; si el adversario vuelve a cooperat, TIT FOR TAT cooperará olvidando el engaño.

En un análisis posterior al torneo, Axelrod descubrió que una estrategia llamada TIT FOR TWO TATS, que engaña sólo si el otro engaña dos veces, habría ganado.

Las lecciones que se pueden derivar del torneo son dos: es importante ser corteses (no ser el primero en engañar) y perdonar (no seguir castigando).

Axelrod organizó más torneos, u derivó otra lección: el éxito de una estrategia depende del ambiente, es decir, de las otras estrategias con que se encuentra a jugar. Por ejemplo, TIT FOR TWO TATS, que habría ganado el primer torneo, acabó bastante mal en los otros torneos (más o menos a la mitad del ranking).

Axelrod llama robustas las estrategias que tienen éxito en muchos ambientes diferentes. TIT FOR TAT es una estrategia robusta: de los seis torneos organizdos en la segunda ronda, TIT FOR TAT ganó cinco, y se clasificó segunda en el sexto.

Una última observació es que si nos enfrentamos a una estrategia no responsiva (su secuencia de jugadas es establecida a priori o es aleatoria, y no depende de lo que hace el otro jugador), entonces "Siempre D" es la mejor estrategia. El programa que ganó a TIT FOR TAT en el último torneo era una modificación que intentaba descubrir si la otra estrategia era no responsiva y, en este caso, pasaba a "Siempre D".

Termino con un recuerdo personal. Hace años, en un curso de inteligencia artificial que estaba dando en la University of Cape Coast, decidí repetir el experimento de Axelrod. Pedí a mis estudiantes que desarrollaran una estrategia para el juego y que me entregaran un programa (en Python, esta vez... los tiempos han cambiado). Mi idea era ver como trabajaban duro para crear estrategias complicadas; luego habrí llegado yo jugando con TIT FOR TAT y, con el programa más sencillo de todos, les habría ganado. Quería transformar el torneo en un llamamiento a la sencillez de los programas (que todavía considero una de sus calidades más importantes).

Las cosas no funcionaron muy bien: en mi torneo TIT FOR TAT no se comportó muy bien, acabó sexto de 13 programas. Evidentemente, a pesar de ser robusto, se encontró en un ambiente donde no funcionaba bien. (Afortunadamente el programa que ganó era casi tan sencillo como TIT FOR TAT, por tanto mi argumento didáctico se pudo hacer.)

El dilema del prisonero y el dilema del prisonero continuado nos ponen el problema del egoismo racional. Una pulsión natural, que todos tenemos, es buscar la mayor ganancia personal. Pero en algunas situaciones la ventaja colectiva (en este caso la colectividad son las dos personas) es mayor si los dos deciden de cooperar. El problema es que si cada uno piensa lógicamente en su ventaja sin considerar la ventaja del otro, los dos acaban con una solución en que los dos pierden. El problema no es baladí. recordemos la famosa frase de Adam Smith:

      It is not from the benevolence of the butcher, the brewer, or the baker that we expect our dinner, but from their regard for their own interest.

Esta es una de las bases del capitalismo: si cada persona es racionalmente egoista, y piensa en su propio interés de manera racional, el resultado será óptimo para la colectividad. El dilema del prisonero pone en entredicho este dogma. Hay situaciones en que el egoismo puede no ser la mejor estrategia, y en que buscar una ventaja para los demás se traduce en la mejor estrategia para nosotros.

Tuesday, 16 August 2022

Los "argumentos" en contra del matrimonio egalitario

Hay problemas sociales en que uno, a pesar de no compartir una opinión, puede entender las dudas y los argumento de las dos partes. El aborto es uno de estos. He estado y sigo estando firmemente en favor del derecho a decidir, pero entiendo las dudas ética de quien no estéa de acuerdo.

Creo que a nadie le gusta el aborto. A todos nos gustaría vivir en un mundo en que ninguna mujer tenga que llegar a esta decisión dramàtica. Pero tenemos que tener la honestidad intelectual de reconocer que no vivimos en ese mundo y que, en el mundo en que vivimos, el aborto es, si no la alternativa mejor, por lo menos la menos mala.

Hay cuestiones en que, por otro lado, es difícil entender los argumentos de los que se oponen, dado que se trata de garantizar libertades y derechos que no quitan nada a nadie. El matrimonio paritario es una de estas cuestiones. No he conseguido, nunca, encontrar un argumento en su contra que pasara el màs superficial de los anàlisis racionales. Permitir a dos hombres o a dos mujeres casarse no quita nada a los derechos y a la libertad de los heterosexuales, por tanto es difícil, si no imposible, encontrar un sentido a quien quiere negar a las personas el derecho a casarse con la persona que quieren. Recogo aquí algunos argumentos, e intento explicar por qué me parece que ninguno de ellos tenga sentido.

El matrimonio es una unione entre un hombre y una mujer, siempre ha sido así

Este es un argumento muy común, el argumento "de la tradición". Hay que empezar diciendo que se trata de una tradición muy específica, relativa a la cultura griego-romana. Muchas culturas han practicado la poligamía, menos la poliandría. Incluso dentro de la tradición griego-romana hay religiones (los Mormones eran polígamos hasta que EE.UU. puso la monogamía como condición para que Utah pudiera ser Estado de la Unión), o varias sectas religiosas (los Davidian de Waco). Pero es cierto que la gran mayoría del mundo cristiano siempre ha reconocido el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Quien defiende la tradición olvida a menudo que las tradiciones también nacen. Lo que hoy es una tradición ha sido, en algún momento de la historia, algo nuevo, y si en ese momento hubieramos tenido mucha gente como ellos la tradición que tanto aman nunca habría nacido. La tradición nace dal cambio, y negar el cambio es negar también la tradición. Un "fin de la historia" de Fukuyama de Bar.

Estoy de acuerdo que los homosexuales tengan uniones con todos los derechos, pero que no lo llamen matrimonio

La pregunta que viene natural es: ?`Y por qué no? Los casos son dos: o el matriminio homosexual es una institución exactamente igual al matrimonio heterosexual--y entones no hay ninguna razón para darle otro nombre---o no lo es---y en este caso hay una discriminación que tenemos que eliminar. Los nombres identifican las cosas, y cosas con nombres diferentes son diferentes. Si la unión homosexual es lo mismo que el matrimonio homosexual (y si no lo es estamos frente a una discriminación) tiene que tener el mismo nombre. Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus

La palabra matrimonio viene de mater, por tanto dos hombres no se pueden casar

Si, parece increible, pero he oído también este absurdo argumento etimológico. Imagino que, por coherencia, quien lo sostiene sostendrà también que dos mujeres si se pueden casar y que, por otro lado, una mujer no puede tener un patrimonio

Una unión homosexual no puede ser un nmatrimonio, en cuanto la base del matrimonio es la procreación

Imagino que, por coherencia, estas personas opinen también que una persona estéril no se puede casar, en cuanto su matrimonio no puede procrear. Estos son unos pocos argumentos. Otros que he oído son hasta peores. Es difícil justificar la oposición a una medida que no quita derechos ni libertades a nadie y que por otro lado otorga derechos y libertades a alguien. A veces uno tiene la impresión que las verdaderas razones son otras. El odio y el miedo a quien es diferente de nosotros y el deseo exclusivo de ciertos derechos: hay gente que no sólo quiere derechos: quiere al mismo tiempo que otros no tengan los mismos derechos. Para algunos, denegar derechos a otros da (así le parece) màs valor a los suyos. Es un punto de vista absurdo e insolidario. Y creo que para superarlo podemos tomar ejemplo justo de la comunidad LGTBI. Yo, heterosexual, he vivido muchos años en un barrio con fuerte presencia homosexual. He tenido homosexuales como amigos, conocidos, o personas encontradas casualmente en bares. Nadie, nunca, ha intentado converncerme que hubiera algo malo en mi sexualidad ni mucho menos intentar "curarme". Tomemos ejemplo.

Sunday, 3 July 2022

Ayuso y la visión "Edmondo de Amicis" de la Universidad

 Pongo algunos antecedentes.

  1. El PP sube las tasas universitarias en Madrid constantemente desde 2010
  2. El año pasado un consejo interterritorial aprueba una bajada de las tasas, con el voto en contra de Madrid
  3. Madrid recurre la bajada
  4. El tribunal no le da la razón, y Madrid es obligado a acatar la sentencia y a bajar las tasas
  5. Ayuso se apunta la medalla diciendo que el PP ha bajado las tasas
El último punto no es muy relevante para mi argumento presente, pero es indicativo de una estrategia que, lamentablemente, al PP le está saliendo muy bien electoralmente: no es importante hacer algo, lo importante es convencer a la gente que se ha hecho algo. He hablado del tema en relación con la gestión de la pandemia, con el estilo de comunicación por parte de la CAM y con las elecciones del 4 de Mayo de 2021. 

Lo que me interesa ahora es la visión de la universidad que tiene el PP, y que se revela en su política universitaria en todas las CCAA en que gobierna. Si en la tradición liberal la escuela y la universidad son el "ascensor social", el medio que permite a quien menos tiene elevarse socialmente (e, idealmente, que castiga quien tiene mucho y no lo merece hundiéndolo socialmente), para el PP la educación, sobre todo la educación superior, es un medio para confirmar y legitimar las jerarquía. Simplemente no se puede permitir que la universidad se llene de hijos de fontaneros u obreros y que estos no dejen espacio para los hijos de banqueros o emprendedores. 

Esto no quiere decir que ningún hijo de padres obreros pueda entrar en la universidad. Al contrario: es necesario que, de vez en cuando, algún chico de clase obrera de capacidades excepcionales reciba una beca y pueda graduarse. Esto ayudará a callar las críticas de elitismo de la educación sin cambiar sustancialmente las cosas: los 1000 que se han quedado atrás por tener capacidades medias no se podrán quejar de los 1000 hijos de clase alta con las mismas capacidades que han entrado en su lugar. Si lo hacen, se le hará notar que la universidad no está cerrada para los trabajadores, dado que uno sí ha conseguido entrar. Que el hijo de un banquero pueda acceder a la universidad incluso sin tener capacidades excepcionales mientras el hijo de un albañil tenga que tener capacidades excepcionales para conseguir lo mismo es la peor forma de elitismo: un elitismo que se vende como meritocracia (ya he hablado en otro lugar de como una verdadera meritocracia iría en contra de todo lo que cree la derecha). 

Un libro que en España no ha llegado mucho, pero que en Italia, hace décadas, era lectura casi obligatoria para los niños, es el libro "Cuore", de Edmondo de Amicis (los españoles con más de 40 años recordarán los dibujos animados de Marco que se va de los Apeninos a los Andes buscando a su madre, dibujos inspirados, muy libremente, en uno de los cuentos de ese libro). El libro es el diario de Enrico, hijo de un acomodado ingeniero, que frecuenta tercero de primaria en la Italia posterior a la unificación. Uno de los personajes más positivos y admirados del libro es Garrone, compañero de clase de Enrico e hijo de un obrero del ferrocarril. En una carta a Enrico, el padre elogia la personalidad y la fuerza moral de Garrone, diciendo que seguramente Enrico nunca lo olvidará, y terminando:

"Cuando, en veinte años, reconocerás en un maquinista cansado y sucio de carbón tu amigo Garrone. Oh, Enrico, estoy seguro que le echarás los brazos al cuello, incluso si tu fueras un senador del reino" (Traduzco de memoria)

Asombra, tras la emocionalidad barata y un pelín cutre de la frase, su profundo elitismo: el padre da por asumido que en veinte años Garrone será un maquinista cansado y sucio, y su hijo podría ser senador. Ni se le ocurre que sería justo que pudiera pasar el contrario: que Garrone fuera senador del reino y Enrico maquinista cansado y sucio. En todo el libro está claro que la personalidad, intelectual y moral de Garrone es muy superior a la de Enrico. Pero salir de los roles que el nacimiento nos ha asignado resulta casi imposible.

El libro es del Siglo XIX, pero para el PP las cosas no parecen haber cambiado mucho. En una sociedad en que una carrera universitaria es la única manera que muchos tienen para conseguir un trabajo decente y salir de situaciones de pobreza, mantener el elitismo de la universidad es una manera segura para mantener la jerarquía social.

El ascensor social se ha parado: que cada uno quede en su planta.



Thursday, 19 May 2022

Calentamiento global e negacionismo irracional

 Uno de los consejos de Bertrand Russell para pensar racionalmente es el siguiente: “Si la mayoría de los expertos en un campo tienen una opinión, la opinión opuesta no debería considerarse absolutamente cierta”. Se trata de un criterio muy blando: no impide no estar de acuerdo con los expertos, ni siquiera impide opinar que todos los expertos se pueden equivocar. Sólo dice esto: si casi todos los expertos dicen que A, uno no debería estar absolutamente seguro de que A es falso.

Es un consejo muy razonable y sencillo de seguir y, a pesar de esto, hay asuntos importantes en que mucha gente prefiere ignorarlo. Un caso emblemático (que más importante no podría ser) es el calentamiento global. La evidencia científica sobre el calentamiento y su relación con los gases de efecto invernadero se ha acumulado de manera impresionante a lo largo de las últimas décadas (véase, por ejemplo, Khandekar et al. 2005 o Keller, 2009), pero todavía hay un porcentaje relevante de la población (algunos, lamentablemente, sentados en el parlamento) que niegan el fenómeno. La variedad de los negacionistas es muy grande pero, aproximando un poco, los podemos colocar en unos pocos grupos.

 El primero es el de los “empiristas radicales” o “pseudo-carnapeanos”. Su argumento es sencillo: yo no me he fijado que haga más calor que antes. Ergo: la tierra no se está calentando. No tengo muy claro como estas personas piensan poder detectar un cambio en la temperatura media de todo el planeta de un par de grados simplemente con la sensación térmica. En este grupo están también los positivistas instrumentales, los que afirman que es mentira que tenemos registro de la variación de temperatura a escala geológica en cuanto el termómetro sólo se ha inventado en el Siglo XVII. Evidentemente no han oído hablar nunca de mediciones indirectas con, por ejemplo, muestras de hielo en la Antártida.

El segundo grupo son los estadísticos sin varianza. Estos son los que dicen, esencialmente, que los fenómenos meteorológicos extremos siempre se han dado y, si uno no se quita del medio rápidamente, empezarán a hablar de la gran nevada del año 1958 o por ahí. Estas personas no consideran la diferencia entre la simple constatación de la existencia de fenómenos extremos y su frecuencia. Los fenómenos climáticos extremos han existido siempre, no hay duda, pero en las últimas décadas ha aumentado considerablemente su frecuencia, y este es el verdadero indicador de que hay un cambio en el clima. La falta de comprensión de la diferencia entre fenómenos individuales y características del conjunto de fenómenos los condena a no ver el problema.

 Un tercer grupo lo constituyen los idiogénicos (*). Estos admiten que hay calentamiento global, pero sostienen que no hay suficiente evidencia de su carácter antropogénico. Estas personas sostienen que la naturaleza tiene ciclos de calor y frio y que no podemos hacer nada. Esta posición tendría más valor si muchos evitaran usar como ejemplo las altas temperaturas en la edad media: estas temperaturas se registraron sólo en Europa, así que mencionarlas demuestra no haber entendido la diferencia entre una fase climática local y el calentamiento global. A pesar de esto, el argumento no es del todo baladí: es cierto que lo único que podemos registrar es una correlación entre el aumento de gases emitidos por el hombre y el aumento de las temperaturas. Como estos Humeanos in nuce nos harán observar, correlación no es causalidad. Dos argumentos invalidan este punto de vista.

El primero es que, además de la correlación, tenemos un mecanismo causal (el efecto invernadero) que explica la relación entre los dos. Una correlación apoyada por un mecanismo causal no es una causalidad, pero se le acerca. La secunda es que cuando se toma este tipo de decisiones entra en juego también el factor riesgo. Me aclaro con un ejemplo.

Jugamos un juego: cada uno de nosotros escribe en un papel un número de 1 a 10 y luego los comparamos. Si son iguales gano yo, si no gana usted. Si nos jugamos una cifra fija (100 Euros, por ejemplo), para usted es una ganga, dado que gana nueve veces de cada diez. Supongamos por otro lado que la apuesta cambie: si usted gana, gana los 100 Euros, pero si gano yo, gano todo lo que posee, usted lo pierde todo.

Esta es un poco la apuesta que estamos haciendo con el medioambiente. Sí, es posible en teoría que el calentamiento no sea antropogénico (aún si, vistos los datos, la probabilidad de que sea así es ínfima, mucho menor que el 0.1 de mi juego). Pero si no es antropogénico y lo tratamos como tal todo lo que perdemos es un poco de comodidad. Si lo es y no lo tratamos como tal, lo perdemos todo. ¿Estamos seguros que queremos jugar nuestro futuro y el de las generaciones a venir con este tipo de apuesta?

El último son los conspiranóicos de toda la vida, los que ven en cualquier afirmación que no sigue su punto de vista un complot de fuerzas obscuras y poderosas. En este caso, todos los artículos científicos que demuestran el calentamiento global son falsos, creados por investigadores pagados por los “poderes fácticos”. Normalmente, junto a esto, publican algún que otro artículo (normalmente de calidad científica abismal) que lo niega. Curiosamente, la evidencia sobre el calentamiento global se empezó a acumular en los años ’70 y ’80, cuando los únicos “poderes fácticos” relevantes en el tema eran las empresas se petróleo, carbón, y gas. Dudo que estos “poderes fácticos” pagaran a investigadores para crear pruebas falsas que iban en contra de sus intereses.

También llama la atención que miles de artículos, financiados por cientos de instituciones de decenas de países sean todos falsos, mientras un artículo en contra del cambio climático publicado por un instituto desconocido financiado por Exxon o BP tenga toda su confianza. Ejemplo paradigmático de sesgo de confirmación. 

Diría que este último grupo tiene tan poco sentido que hay que aplicarle el consejo de Virgilio a Dante

Non ragioniam di lor, ma guarda e pasa

 

Pues, estos son los cuatro grupos que he conseguido identificar. Puede haber otros, pero creo que la mayoría de los negacionistas caen en uno de estos. Si usted es un negacionista, elija su grupo y se una a ellos.

Thursday, 31 March 2022

Como atacar creando una noticia allí donde no hay ninguna.

 En un periódico de la mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, ha aparecido una noticia bomba: ¡Yolanda Díaz se gasta 800.000 Euros en comida para su ministerio! ¡Y compra 200 Kilos de langostinos!

Es un ejemplo maravilloso de como se puede usar un periódico para denigrar a un adversario político sin que en realidad haya ninguna noticia, es decir, fabricando la noticia desde cero. Veamos un poco como están las cosas en realidad. En Nuevos Ministerios hay cinco ministerios y hay una cafetería que usan los dependientes de los cinco. Por razones organizativas, de la gestión y financiación de la cafetería se ocupa sólo un Ministerio, el Ministerio de Trabajo. Y, como en todas las cafeterías, cada año se hace la previsión de compra para todo el año. En este caso, hay una licitación, y una empresa privada se ocupará de proporcionar la comida durante todo el año.

Notamos que se trata de una cafetería de los Ministerios, pero el titular del periódico no habla de Ministerios, menciona directamente el nombre de Yolanda Díaz. Aquí empezamos a ver el verdadero objetivo del artículo: personalizando el titular se asigna implícitamente la responsabilidad de todo a un político que se quiere atacar, a pesar de que es muy improbable que sea el Ministro de Trabajo quien se ocupa directamente de la cafetería de cinco Ministerios. Una técnica que siempre funciona: identificar un enemigo y atacarlo personalmente. A la gente le gusta que haya un culpable, no le interesa saber como está estructurado el Ministerio.

El titular habla de esta cifra astronómica de 800.000 Euros, dejando entrever políticos sibaritas destendidos en triclinios en comidas lucullianas. En realidad, claro, la cafetería es para todos los dependientes, no para los políticos. Además, analicemos la cifra. Cinco comidas por semana, 50 semanas al año son 250 comidas, es decir, el coste es de 3.200 Euros al día. SI estimamos entre 500 y 1000 personas al día (son cinco ministerios muy grandes) por cada pasto se gasta entre 3.20 y 6.40 Euros. No la llamaría una comida sibarita.

También se habla de los 200 Kilos de langostinos. Veamos. En el mismo pliego se compran 1495 Kilos de merluza, 7.5 veces más que los langostinos. Si asumimos que la merluza se coma una vez a la semana (50 veces al año, lo normal en una cafetería) y aplicamos el ratio, resulta que se come langostinos 6 veces al año. Supongo que la cafetería los ofrecerá a los dependientes en navidad. Aquí también, no parece haber nada diferente de otras cafeterías de instituciones o empresas.

Así que, al final, echas todas las consideraciones, la noticia se queda en absolutamente nada. La noticia es esta: en Nuevos Ministerios hay una cafetería, y ha salido el pliego para la compra de comida para el año que viene.

Que se trate de un ataque mirado lo revela también otra circunstancia. Si uno mira a los años pasado, cuando el gobierno era de distinto color, encuentra pliegos casi exactamente iguales. Lo que se compra y se gasta este año es lo mismo que se compraba y gastaba cuando gobernaba el PP. La cosa, claramente, no sorprende: se trata de la misma cafetería, con los mismos comensales y, dado que de estas cosas se ocupan funcionarios de carrera, probablemente el pliego lo ha preparado la misma persona.

Estamos frente a uno de los peores ejemplos de periodismo que he visto últimamente. Aquí vamos más allá de la manipulación de una noticia: estamos frente a la creación de una noticia donde no hay ninguna, a la ocultación de datos importantes para comprender el contexto de las cosas (ni se menciona cuantas personas comen en la cafetería), a una personalización maliciosa (se pone el nombre de Díaz en el titular, como si de la cafetería se ocupara ella)x, a un “digo y no digo” que insinúa allí donde no puede decir nada. Una vergüenza. Periodismo basura. 

Y lo peor, como siempre: habrá gente que se lo creerá e incluso tras hacerles las cuentas y explicarles las cosas seguirán creyéndolo. La irracionalidad y el doublethink imperan.

Monday, 21 March 2022

Algo más sobre el sesgo de confirmación

 

Hace unos días un periodista que se encuentra en Kiev para cubrir la guerra de Ucrania habló de una experiencia que le dio la medida de lo lejos que puede llegar la desinformación. El gerente del hotel donde se alojan en Kiev tiene una hermana que vive en Moscú y durante una llamada telefónica le contó los bombardeos de edificios civiles de que había sido testigo. La hermana no sólo no lo creyó, sino que se enfadó mucho, acusando al hermano de mentir y de difundir propaganda occidental. La televisión rusa había dicho claramente que no había bombardeo de edificios civiles, por tanto el hermano se equivocaba y, dado que sostenía haber visto los bombardeos personalmente, claramente mentía, y la única razón que podía tener de mentir era difundir propaganda anti-rusa.

Se trata de un caso extremo, pero instructivo. Alguien cree más fácilmente en lo que cuentan las televisiones y la prensa que en lo que su propio hermano le dice que ha visto con sus propios ojos. Se trata de un caso extremo de sesgo de confirmación (confirmation bias): escuchamos y confiamos en las fuentes que confirman nuestras ideas preconcebidas, y nos negamos a reconocer las fuentes que las ponen en entredicho. 

El caso puede ser extremo, pero es un ejemplo muy claro de un riesgo que todos corremos. El sesgo de confirmación no es una rareza o una peculiaridad de pocos: es un rasgo psicológico que todos compartimos. Lo que sí podemos hacer es darnos cuenta del riesgo e intentar paliarlo. Cuando oímos a un adversario político decir algo que no se conforma con nuestras ideas, es muy fácil decir "miente" o "está manipulando". Deberíamos evitarlo. Lo ideal sería buscar información fiable, los que en ciencia se llaman los "datos primario" e intentar formar nuestra opinión sobre el tema. Nuestra opinión será, naturalmente, "coloreada" por nuestras ideas, pero por lo menos la formaremos sobre datos ciertos, y no pensaremos "blanco" sólo porque un adversario político ha dicho "negro".

El espiritu crítico es importante, y las personas con espiritu crítico habrán notado una paradoja en lo que acabo de escribir: he propuesto como ejemplo de sesgo de confirmación un ejemplo que quien me lee conocerá, imagino, sólo por haberlo leído aquí. ¿Cómo podemos saber que ese ejemplo es real? Incluso yo, quien lo he reportado, sé sólo lo que un periodista en Kiev ha comentado, y el ha reportado lo que el dueño del hotel ha contado. Ninguno, ni usted, ni yo, ni el periodista, ha asistido a la llamada. Por tanto, el mismo ejemplo que uso para hablar de sesgo de confirmación puede ser un ejemplo de este sesgo: ¿me lo he creído sólo porque confirma mis ideas sobre el peligro del sesgo de confirmación? 

Es posible, claramente, por tanto no puedo dar el ejemplo como absolutamente cierto. Es posible que la llamada de que hablo no se haya hecho nunca o que su contenido haya sido completamente diferente. Mis ideas sobre el peligro del sesgo de confirmación, claramente, quedan.

Tuesday, 15 February 2022

¿Es VOX un partido fascista?

 ¿Es VOX un partido fascista? La respuesta depende en parte de lo que entendemos con “fascista”. Si utilizamos una definición muy reducida y llamamos “fascista” sólo el partido liderato por Mussolini entre las dos guerras mundiales, entonces ningún partido fascista existe, ni puede existir, dado que en Italia la constitución prohibe la reconstitución “bajo cualquier forma” del ilegalizado partido fascista. Pero se trata de una definición demasiado reductiva, un poco como decir que la sauna finlandesa sólo se puede hacer en Finlandia. Tampoco podemos tomar la visión, demasiado amplia, que identifica con el fascismo cualquier tipo de estado totalitario. Hubo formas de régimenes totalitarios que nada tienen que ver con el fascismo. Las dictaduras de Stalin, Mao o Pol Pot son ejemplos. ¿Cómo identificamos el fascismo y lo que significa hoy ser fascista? Aquí utilizaré la definición dada por Umberto Eco en uno de sus últimos libros (U. Eco, Il fascismo Eterno, La Nave di Teseo, 2018, traducción en Castellano disponible en ctxt). Eco lo llama el fascismo eterno o Ur-fascismo, e identifica catorce elementos que lo caracterízan. Podemos decir, con cierto grado de seguridad, que cualquier movimiento que tenga por lo menos nueve o diez de estas características se pueda definir fascista. Veámosla una a una, en relación con las políticas, el programa y las declaraciones de VOX.

  1. La primera es el culto sincretista de la tradición. El sincretismo es importante: el sincretismo no es simplemente la juxtaposición de creencias diferentes, el sincretismo tolera las contradicciones ignorándolas.

    Encontramos, claramente, esta característica en VOX. VOX defiende los símbolos tradicionales, defiende lo que ve cultura tradicional (los toros, por ejemplo), el Estado tradicional, y no ve contradicción en defender, por ejemplo, el apoyo a un estado fuertemente centralizado y la independencia de regiones como Madrid o Andalucía. No encuentra contradicción en su proclamada defensa de la libertad con el hecho que muchos de sus exponentes se han negado a reconocer a la gente la libertad de casarse con quien quieren.

     

  2. Este culto implica el rechazo del modernismo. El nazismo y el fascismo adoraban la tecnología, pero su apoyo a este aspecto de la modernidad era sólo la parte superficial de una ideología basada en los valores del pueblo y de la tierra, los mismos valores premodernos de VOX. VOX, así como el fascismo, rechaza el espiritu de la revolución francesa, es decir, el espiritu de la ilustración, base del modernismo. El mensaje de VOX no es principalmente un lenguaje racional: muchas de las posiciones de VOX no sobreviven a un examen racional, ni quieren hacerlo. Su objetivo es despertar emociones, no activar la razón. Este irracionalismo de base es, también, un rechazo al modernismo fundado en la ilustración.

     

  3. El irracionalismo produce el culto de la acción por la acción. VOX, así como el fascismo, mantiene cierto desprecio a la cultura, excepto donde coincide con la tradición (toros, ceremonias religiosas, etc.). Notamos en muchas intervenciones cierto desprecio para los argumentos pacatos de los intelectuales, que se ven como forma de debilidad. El hombre ideal de VOX actúa, no se para a pensar. Actúa bajo el impulso de las emociones inmediatas y si no lo hace se ve acusado de debilidad.

     

  4. El sincretismo no acepta la critica, y el desacuerdo se ve como traición. Creo que ningún partido en España habla de traición tanto como VOX. Quien no está de acuerdo con VOX es un traidor de España. La idea que una persona que no comparte sus opiniones pueda aún así desear lo mejor para su país (y simplemente no está de acuerdo sobre que es lo mejor y como conseguirlo) no entra en los esquemas políticos de VOX. Quien no comparte su visión de España y de sus traiciones es un traidor de la patria.

     

  5. Más en general, se busca el consenso exacerbando el miedo a la diferencia. No hace falta explicar mucho en este caso: VOX usa el miedo a todo lo que es o piensa diferente, desde los inmigrantes hasta las personas LGTBI o a las feministas para fomentar su agenda. La sociedad ideal de VOX es una sociedad homogénea, sin diferencia. EL hecho que una sociedad así no ha existido nunca, ni podría existir sin desaparecer es otro aspecto del sincretismo de VOX.

     

  6. El exito del fascismo se fundaba en un apelo a las clases medias frustradas. En el caso del fascismo Italiano, esta fue la frustración tras la primera guerra mundial, en el caso del nazismo, tras la crisis de 1929. En ambos casos, se generó (y fomentó, con la propaganda) la idea que la democracia no funcionaba, que era necesaria una solución autoritaria, que un "hombre fuerte" podía resolver la situación.

    VOX es un producto similar de la crisis de 2008. Lo absurdo (aquí como en otras crisis) es que la rabia de la gente no se dirige al sistema económico que ha creado la crisis. Al contrario, el populismo fascista nace para dirigir esta rabia hacia otros objetivos (los judios o los inmigrantes, a quien se da la culpa de los problemas) para distraerlos del objetivo principal, de la verdadera causa de la crisis que ha generado la frustración. Esta es la función de la propaganda populista: en lugar de explicar los problemas reales que, en este mundo, son muchas veces complejos y poco intuitivos, se simplifica el discurso y se dirige la rabia hacia objetivos bien identificados y sencillos.

  7. Como consecuencia, el fascismo usa a menudo teorías de complot. A los que se sienten privados de una identidad, el fascismo dice que es un gran privilegio haber nacido en este país. Pero los únicos que pueden proporcionar identidad y cohesión al sentimiento nacional son los enemigos y, si no los hay, es necesario crearlos. Y si necesitan enemigos externos e internos.

    En el caso de VOX esto se traduce en la obsesión con la invasión musulmana y, en medida menor, en el euroescpticismo. Los enemigos internos (que para los nazis eran los judíos) no es difícil encontrarlos: todos los que tienen una idea diferente y que para VOX están recogido bajo la etiqueta (en verdad muy amplia) de "comunistas".

  8. Los enemigos son al mismo tiempo demasiado fuertes y muy débiles. Aquí también podemos reconocer la retórica de VOX. Los enemigos son fuertes, son los “poderes fácticos” (olvidan que los poderes fácticos más fuertes están relacionado con el sistema económico que ellos defienden, pero sobre esto véase el punto 1.), los varios complot comunistas o multiculturalistas, los inmigrantes, hasta la ONU. VOX está rodeado por enemigos en complot el uno con el otro. Por otro lado, no se puede dar a los electores la sensación que los enemigos son demasiado fuertes. Son fuertes, pero al mismo tiempo son débiles, porque no son nosotros y no tienen la fuerza de nuestras convicciones.

     

  9. En el fascismo no hay lucha por la vida, sino vida por la lucha: el pacifismo es colusión con el enemigo. Creo que aquí también podemos reconocer el discurso de VOX. Los discursos de VOX no argumentan, inflaman, con los adversarios políticos no hay debate posible, hay que atacar con cualquier medio disponible, con la mentira y la manipulación, si es necesario. Y esto no se hace en apoyo a un programa político (que, en VOX, no existe), sino simplemente por la lucha. VOX, sin la lucha, no es nada. El desprecio de VOX hacia las organizaciones que buscan la paz y la convivencia, desde Amnesty International a las varias ONG que ayudan a los inmigrantes tiene como imagen especular el apoyo a fuerzas militares y las varias imágenes “militaristas” (todos recordamos Ortega-Smith con el rifle, disparando en un lugar donde ni siquiera lo podía hacer).

     

  10. El elitismo y el desprecio hacia los débiles es también una características del UR-fascismo. Es difícil encontrar un momento en que VOX no se ha metido, a pesar de su retórica, del lado de los fuertes: desde su programa económico que penaliza los servicios (útiles sobre todo para los más débiles) para conseguir reducciones fiscales (buena sobre todos para los más ricos), hasta el desprecio mostrado en ocasiones tales como la crisis de la conexión eléctrica en la cañada real. El elitismo es la ideología más sincera de VOX.

     

  11. Cada uno es educado para ser un héroe. Bueno, no sé si se puede hablar de educación en el caso de VOX, pero el culto del héroe y su asociado culto de la personalidad son sin duda presentes en su ideario. La manera en que se retrata el líder "carismatico" Abascal, o el video de Ortega-Smith disparando tienen mucho del culto de la personalidad, no muy diferente de lo que se hacía con Mussolini, y la invitación implícita a los electores para que asuman estas mismas actitudes tiene mucho de la idea de que cada uno pueda ser un héroe.

     

  12. Dado que la guerra permanente no es posible, el Ur-fascista transpone su voluntad de poder en cuestiones sexuales. Eco menciona claramente, en este apartado, el machismo y la intolerancia hacia la homosexualidad, características que reconocemos claramente en VOX.

     

  13. El Ur-fascismo se basa en un populismo cualitativo. VOX no se basa en un consenso amplio: interpreta las “verdaderas” pulsiones de la sociedad y descartas como españoles “no de bien” los que no están de acuerdo con sus políticas. VOX no necesita preguntar lo que quiere la gente, cuáles son sus problemas: VOX “lo sabe”, sus líderes son los intérpretes reales de las necesidades de los españoles, y preguntar a los españoles se vería como una traición a los líderes.

     

  14. El fascismo habla la neolengua. La neolengua es el lenguaje ficticio que G. Orwell creó en su distopia 1984. El último capítulo del libro explica su motivación y características. El punto esencial de la neolengua es la simplificación, hasta el punto de limitar rigurosamente el significado de las palabra a la sola denotación, de eliminar palabras y eliminar irregularidades. Su objetivo es transformar el lenguaje en algo banal y automático, que pueda ser usado para comunicar sin que se sea al mismo tiempo un instrumento para pensar.

    VOX no llega al punto de regularizar los verbos (ni siquiera Abascal diría tení en lugar de  tuve, ni es esto lo que quiere decir Eco en su punto 14) pero si simplifica los conceptos y el análisis hasta la banalidad. El marco conceptual de VOX es identificar, por cada problema, un culpable contra que dirigir las emociones y una solución sencilla, a menudo la eliminación del culpable identificado (solución que no funciona. Como el mismo Eco nos dice en otra ocasión: per ogni problema complesso c'è una soluzione semplice; ed è sbagliata). Los discursos de VOX no son argumentaciones, no tiene nada de análisis ni de reconocimiento de la complejidad de los problema: se trata en buena parte, de proclamas que tiene como objetivo "calentar" emocionalmente a sus electores.

 

En conclusión, encontramos claramente en VOX 13 de los 14 puntos que definen el Ur-fascismo. El punto 11 es un poco más dudoso o, por lo menos, no es tan claro como los demás. Diría por tanto que, queriendo ser generosos, VOX es un partido fascista en la proporción de 13/14.

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