Tuesday, 16 August 2022

Los "argumentos" en contra del matrimonio egalitario

Hay problemas sociales en que uno, a pesar de no compartir una opinión, puede entender las dudas y los argumento de las dos partes. El aborto es uno de estos. He estado y sigo estando firmemente en favor del derecho a decidir, pero entiendo las dudas ética de quien no estéa de acuerdo.

Creo que a nadie le gusta el aborto. A todos nos gustaría vivir en un mundo en que ninguna mujer tenga que llegar a esta decisión dramàtica. Pero tenemos que tener la honestidad intelectual de reconocer que no vivimos en ese mundo y que, en el mundo en que vivimos, el aborto es, si no la alternativa mejor, por lo menos la menos mala.

Hay cuestiones en que, por otro lado, es difícil entender los argumentos de los que se oponen, dado que se trata de garantizar libertades y derechos que no quitan nada a nadie. El matrimonio paritario es una de estas cuestiones. No he conseguido, nunca, encontrar un argumento en su contra que pasara el màs superficial de los anàlisis racionales. Permitir a dos hombres o a dos mujeres casarse no quita nada a los derechos y a la libertad de los heterosexuales, por tanto es difícil, si no imposible, encontrar un sentido a quien quiere negar a las personas el derecho a casarse con la persona que quieren. Recogo aquí algunos argumentos, e intento explicar por qué me parece que ninguno de ellos tenga sentido.

El matrimonio es una unione entre un hombre y una mujer, siempre ha sido así

Este es un argumento muy común, el argumento "de la tradición". Hay que empezar diciendo que se trata de una tradición muy específica, relativa a la cultura griego-romana. Muchas culturas han practicado la poligamía, menos la poliandría. Incluso dentro de la tradición griego-romana hay religiones (los Mormones eran polígamos hasta que EE.UU. puso la monogamía como condición para que Utah pudiera ser Estado de la Unión), o varias sectas religiosas (los Davidian de Waco). Pero es cierto que la gran mayoría del mundo cristiano siempre ha reconocido el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Quien defiende la tradición olvida a menudo que las tradiciones también nacen. Lo que hoy es una tradición ha sido, en algún momento de la historia, algo nuevo, y si en ese momento hubieramos tenido mucha gente como ellos la tradición que tanto aman nunca habría nacido. La tradición nace dal cambio, y negar el cambio es negar también la tradición. Un "fin de la historia" de Fukuyama de Bar.

Estoy de acuerdo que los homosexuales tengan uniones con todos los derechos, pero que no lo llamen matrimonio

La pregunta que viene natural es: ?`Y por qué no? Los casos son dos: o el matriminio homosexual es una institución exactamente igual al matrimonio heterosexual--y entones no hay ninguna razón para darle otro nombre---o no lo es---y en este caso hay una discriminación que tenemos que eliminar. Los nombres identifican las cosas, y cosas con nombres diferentes son diferentes. Si la unión homosexual es lo mismo que el matrimonio homosexual (y si no lo es estamos frente a una discriminación) tiene que tener el mismo nombre. Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus

La palabra matrimonio viene de mater, por tanto dos hombres no se pueden casar

Si, parece increible, pero he oído también este absurdo argumento etimológico. Imagino que, por coherencia, quien lo sostiene sostendrà también que dos mujeres si se pueden casar y que, por otro lado, una mujer no puede tener un patrimonio

Una unión homosexual no puede ser un nmatrimonio, en cuanto la base del matrimonio es la procreación

Imagino que, por coherencia, estas personas opinen también que una persona estéril no se puede casar, en cuanto su matrimonio no puede procrear. Estos son unos pocos argumentos. Otros que he oído son hasta peores. Es difícil justificar la oposición a una medida que no quita derechos ni libertades a nadie y que por otro lado otorga derechos y libertades a alguien. A veces uno tiene la impresión que las verdaderas razones son otras. El odio y el miedo a quien es diferente de nosotros y el deseo exclusivo de ciertos derechos: hay gente que no sólo quiere derechos: quiere al mismo tiempo que otros no tengan los mismos derechos. Para algunos, denegar derechos a otros da (así le parece) màs valor a los suyos. Es un punto de vista absurdo e insolidario. Y creo que para superarlo podemos tomar ejemplo justo de la comunidad LGTBI. Yo, heterosexual, he vivido muchos años en un barrio con fuerte presencia homosexual. He tenido homosexuales como amigos, conocidos, o personas encontradas casualmente en bares. Nadie, nunca, ha intentado converncerme que hubiera algo malo en mi sexualidad ni mucho menos intentar "curarme". Tomemos ejemplo.

Sunday, 3 July 2022

Ayuso y la visión "Edmondo de Amicis" de la Universidad

 Pongo algunos antecedentes.

  1. El PP sube las tasas universitarias en Madrid constantemente desde 2010
  2. El año pasado un consejo interterritorial aprueba una bajada de las tasas, con el voto en contra de Madrid
  3. Madrid recurre la bajada
  4. El tribunal no le da la razón, y Madrid es obligado a acatar la sentencia y a bajar las tasas
  5. Ayuso se apunta la medalla diciendo que el PP ha bajado las tasas
El último punto no es muy relevante para mi argumento presente, pero es indicativo de una estrategia que, lamentablemente, al PP le está saliendo muy bien electoralmente: no es importante hacer algo, lo importante es convencer a la gente que se ha hecho algo. He hablado del tema en relación con la gestión de la pandemia, con el estilo de comunicación por parte de la CAM y con las elecciones del 4 de Mayo de 2021

Lo que me interesa ahora es la visión de la universidad que tiene el PP, y que se revela en su política universitaria en todas las CCAA en que gobierna. Si en la tradición liberal la escuela y la universidad son el "ascensor social", el medio que permite a quien menos tiene elevarse socialmente (e, idealmente, que castiga quien tiene mucho y no lo merece hundiéndolo socialmente), para el PP la educación, sobre todo la educación superior, es un medio para confirmar y legitimar las jerarquía. Simplemente no se puede permitir que la universidad se llene de hijos de fontaneros u obreros y que estos no dejen espacio para los hijos de banqueros o emprendedores. 

Esto no quiere decir que ningún hijo de padres obreros pueda entrar en la universidad. Al contrario: es necesario que, de vez en cuando, algún chico de clase obrera de capacidades excepcionales reciba una beca y pueda graduarse. Esto ayudará a callar las críticas de elitismo de la educación sin cambiar sustancialmente las cosas: los 1000 que se han quedado atrás por tener capacidades medias no se podrán quejar de los 1000 hijos de clase alta con las mismas capacidades que han entrado en su lugar. Si lo hacen, se le hará notar que la universidad no está cerrada para los trabajadores, dado que uno sí ha conseguido entrar. Que el hijo de un banquero pueda acceder a la universidad incluso sin tener capacidades excepcionales mientras el hijo de un albañil tenga que tener capacidades excepcionales para conseguir lo mismo es la peor forma de elitismo: un elitismo que se vende como meritocracia (ya he hablado en otro lugar de como una verdadera meritocracia iría en contra de todo lo que cree la derecha). 

Un libro que en España no ha llegado mucho, pero que en Italia, hace décadas, era lectura casi obligatoria para los niños, es el libro "Cuore", de Edmondo de Amicis (los españoles con más de 40 años recordarán los dibujos animados de Marco que se va de los Apeninos a los Andes buscando a su madre, dibujos inspirados, muy libremente, en uno de los cuentos de ese libro). El libro es el diario de Enrico, hijo de un acomodado ingeniero, que frecuenta tercero de primaria en la Italia posterior a la unificación. Uno de los personajes más positivos y admirados del libro es Garrone, compañero de clase de Enrico e hijo de un obrero del ferrocarril. En una carta a Enrico, el padre elogia la personalidad y la fuerza moral de Garrone, diciendo que seguramente Enrico nunca lo olvidará, y terminando:

"Cuando, en veinte años, reconocerás en un maquinista cansado y sucio de carbón tu amigo Garrone. Oh, Enrico, estoy seguro que le echarás los brazos al cuello, incluso si tu fueras un senador del reino" (Traduzco de memoria)

Asombra, tras la emocionalidad barata y un pelín cutre de la frase, su profundo elitismo: el padre da por asumido que en veinte años Garrone será un maquinista cansado y sucio, y su hijo podría ser senador. Ni se le ocurre que sería justo que pudiera pasar el contrario: que Garrone fuera senador del reino y Enrico maquinista cansado y sucio. En todo el libro está claro que la personalidad, intelectual y moral de Garrone es muy superior a la de Enrico. Pero salir de los roles que el nacimiento nos ha asignado resulta casi imposible.

El libro es del Siglo XIX, pero para el PP las cosas no parecen haber cambiado mucho. En una sociedad en que una carrera universitaria es la única manera que muchos tienen para conseguir un trabajo decente y salir de situaciones de pobreza, mantener el elitismo de la universidad es una manera segura para mantener la jerarquía social.

El ascensor social se ha parado: que cada uno quede en su planta.



Thursday, 19 May 2022

Calentamiento global e negacionismo irracional

 Uno de los consejos de Bertrand Russell para pensar racionalmente es el siguiente: “Si la mayoría de los expertos en un campo tienen una opinión, la opinión opuesta no debería considerarse absolutamente cierta”. Se trata de un criterio muy blando: no impide no estar de acuerdo con los expertos, ni siquiera impide opinar que todos los expertos se pueden equivocar. Sólo dice esto: si casi todos los expertos dicen que A, uno no debería estar absolutamente seguro de que A es falso.

Es un consejo muy razonable y sencillo de seguir y, a pesar de esto, hay asuntos importantes en que mucha gente prefiere ignorarlo. Un caso emblemático (que más importante no podría ser) es el calentamiento global. La evidencia científica sobre el calentamiento y su relación con los gases de efecto invernadero se ha acumulado de manera impresionante a lo largo de las últimas décadas (véase, por ejemplo, Khandekar et al. 2005 o Keller, 2009), pero todavía hay un porcentaje relevante de la población (algunos, lamentablemente, sentados en el parlamento) que niegan el fenómeno. La variedad de los negacionistas es muy grande pero, aproximando un poco, los podemos colocar en unos pocos grupos.

 El primero es el de los “empiristas radicales” o “pseudo-carnapeanos”. Su argumento es sencillo: yo no me he fijado que haga más calor que antes. Ergo: la tierra no se está calentando. No tengo muy claro como estas personas piensan poder detectar un cambio en la temperatura media de todo el planeta de un par de grados simplemente con la sensación térmica. En este grupo están también los positivistas instrumentales, los que afirman que es mentira que tenemos registro de la variación de temperatura a escala geológica en cuanto el termómetro sólo se ha inventado en el Siglo XVII. Evidentemente no han oído hablar nunca de mediciones indirectas con, por ejemplo, muestras de hielo en la Antártida.

El segundo grupo son los estadísticos sin varianza. Estos son los que dicen, esencialmente, que los fenómenos meteorológicos extremos siempre se han dado y, si uno no se quita del medio rápidamente, empezarán a hablar de la gran nevada del año 1958 o por ahí. Estas personas no consideran la diferencia entre la simple constatación de la existencia de fenómenos extremos y su frecuencia. Los fenómenos climáticos extremos han existido siempre, no hay duda, pero en las últimas décadas ha aumentado considerablemente su frecuencia, y este es el verdadero indicador de que hay un cambio en el clima. La falta de comprensión de la diferencia entre fenómenos individuales y características del conjunto de fenómenos los condena a no ver el problema.

 Un tercer grupo lo constituyen los idiogénicos (*). Estos admiten que hay calentamiento global, pero sostienen que no hay suficiente evidencia de su carácter antropogénico. Estas personas sostienen que la naturaleza tiene ciclos de calor y frio y que no podemos hacer nada. Esta posición tendría más valor si muchos evitaran usar como ejemplo las altas temperaturas en la edad media: estas temperaturas se registraron sólo en Europa, así que mencionarlas demuestra no haber entendido la diferencia entre una fase climática local y el calentamiento global. A pesar de esto, el argumento no es del todo baladí: es cierto que lo único que podemos registrar es una correlación entre el aumento de gases emitidos por el hombre y el aumento de las temperaturas. Como estos Humeanos in nuce nos harán observar, correlación no es causalidad. Dos argumentos invalidan este punto de vista.

El primero es que, además de la correlación, tenemos un mecanismo causal (el efecto invernadero) que explica la relación entre los dos. Una correlación apoyada por un mecanismo causal no es una causalidad, pero se le acerca. La secunda es que cuando se toma este tipo de decisiones entra en juego también el factor riesgo. Me aclaro con un ejemplo.

Jugamos un juego: cada uno de nosotros escribe en un papel un número de 1 a 10 y luego los comparamos. Si son iguales gano yo, si no gana usted. Si nos jugamos una cifra fija (100 Euros, por ejemplo), para usted es una ganga, dado que gana nueve veces de cada diez. Supongamos por otro lado que la apuesta cambie: si usted gana, gana los 100 Euros, pero si gano yo, gano todo lo que posee, usted lo pierde todo.

Esta es un poco la apuesta que estamos haciendo con el medioambiente. Sí, es posible en teoría que el calentamiento no sea antropogénico (aún si, vistos los datos, la probabilidad de que sea así es ínfima, mucho menor que el 0.1 de mi juego). Pero si no es antropogénico y lo tratamos como tal todo lo que perdemos es un poco de comodidad. Si lo es y no lo tratamos como tal, lo perdemos todo. ¿Estamos seguros que queremos jugar nuestro futuro y el de las generaciones a venir con este tipo de apuesta?

El último son los conspiranóicos de toda la vida, los que ven en cualquier afirmación que no sigue su punto de vista un complot de fuerzas obscuras y poderosas. En este caso, todos los artículos científicos que demuestran el calentamiento global son falsos, creados por investigadores pagados por los “poderes fácticos”. Normalmente, junto a esto, publican algún que otro artículo (normalmente de calidad científica abismal) que lo niega. Curiosamente, la evidencia sobre el calentamiento global se empezó a acumular en los años ’70 y ’80, cuando los únicos “poderes fácticos” relevantes en el tema eran las empresas se petróleo, carbón, y gas. Dudo que estos “poderes fácticos” pagaran a investigadores para crear pruebas falsas que iban en contra de sus intereses.

También llama la atención que miles de artículos, financiados por cientos de instituciones de decenas de países sean todos falsos, mientras un artículo en contra del cambio climático publicado por un instituto desconocido financiado por Exxon o BP tenga toda su confianza. Ejemplo paradigmático de sesgo de confirmación

Diría que este último grupo tiene tan poco sentido que hay que aplicarle el consejo de Virgilio a Dante

Non ragioniam di lor, ma guarda e pasa

 

Pues, estos son los cuatro grupos que he conseguido identificar. Puede haber otros, pero creo que la mayoría de los negacionistas caen en uno de estos. Si usted es un negacionista, elija su grupo y se una a ellos.

Thursday, 31 March 2022

Como atacar creando una noticia allí donde no hay ninguna.

 En un periódico de la mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, ha aparecido una noticia bomba: ¡Yolanda Díaz se gasta 800.000 Euros en comida para su ministerio! ¡Y compra 200 Kilos de langostinos!

Es un ejemplo maravilloso de como se puede usar un periódico para denigrar a un adversario político sin que en realidad haya ninguna noticia, es decir, fabricando la noticia desde cero. Veamos un poco como están las cosas en realidad. En Nuevos Ministerios hay cinco ministerios y hay una cafetería que usan los dependientes de los cinco. Por razones organizativas, de la gestión y financiación de la cafetería se ocupa sólo un Ministerio, el Ministerio de Trabajo. Y, como en todas las cafeterías, cada año se hace la previsión de compra para todo el año. En este caso, hay una licitación, y una empresa privada se ocupará de proporcionar la comida durante todo el año.

Notamos que se trata de una cafetería de los Ministerios, pero el titular del periódico no habla de Ministerios, menciona directamente el nombre de Yolanda Díaz. Aquí empezamos a ver el verdadero objetivo del artículo: personalizando el titular se asigna implícitamente la responsabilidad de todo a un político que se quiere atacar, a pesar de que es muy improbable que sea el Ministro de Trabajo quien se ocupa directamente de la cafetería de cinco Ministerios. Una técnica que siempre funciona: identificar un enemigo y atacarlo personalmente. A la gente le gusta que haya un culpable, no le interesa saber como está estructurado el Ministerio.

El titular habla de esta cifra astronómica de 800.000 Euros, dejando entrever políticos sibaritas destendidos en triclinios en comidas lucullianas. En realidad, claro, la cafetería es para todos los dependientes, no para los políticos. Además, analicemos la cifra. Cinco comidas por semana, 50 semanas al año son 250 comidas, es decir, el coste es de 3.200 Euros al día. SI estimamos entre 500 y 1000 personas al día (son cinco ministerios muy grandes) por cada pasto se gasta entre 3.20 y 6.40 Euros. No la llamaría una comida sibarita.

También se habla de los 200 Kilos de langostinos. Veamos. En el mismo pliego se compran 1495 Kilos de merluza, 7.5 veces más que los langostinos. Si asumimos que la merluza se coma una vez a la semana (50 veces al año, lo normal en una cafetería) y aplicamos el ratio, resulta que se come langostinos 6 veces al año. Supongo que la cafetería los ofrecerá a los dependientes en navidad. Aquí también, no parece haber nada diferente de otras cafeterías de instituciones o empresas.

Así que, al final, echas todas las consideraciones, la noticia se queda en absolutamente nada. La noticia es esta: en Nuevos Ministerios hay una cafetería, y ha salido el pliego para la compra de comida para el año que viene.

Que se trate de un ataque mirado lo revela también otra circunstancia. Si uno mira a los años pasado, cuando el gobierno era de distinto color, encuentra pliegos casi exactamente iguales. Lo que se compra y se gasta este año es lo mismo que se compraba y gastaba cuando gobernaba el PP. La cosa, claramente, no sorprende: se trata de la misma cafetería, con los mismos comensales y, dado que de estas cosas se ocupan funcionarios de carrera, probablemente el pliego lo ha preparado la misma persona.

Estamos frente a uno de los peores ejemplos de periodismo que he visto últimamente. Aquí vamos más allá de la manipulación de una noticia: estamos frente a la creación de una noticia donde no hay ninguna, a la ocultación de datos importantes para comprender el contexto de las cosas (ni se menciona cuantas personas comen en la cafetería), a una personalización maliciosa (se pone el nombre de Díaz en el titular, como si de la cafetería se ocupara ella)x, a un “digo y no digo” que insinúa allí donde no puede decir nada. Una vergüenza. Periodismo basura. 

Y lo peor, como siempre: habrá gente que se lo creerá e incluso tras hacerles las cuentas y explicarles las cosas seguirán creyéndolo. La irracionalidad y el doublethink imperan.

Monday, 21 March 2022

Algo más sobre el sesgo de confirmación

 

Hace unos días un periodista que se encuentra en Kiev para cubrir la guerra de Ucrania habló de una experiencia que le dio la medida de lo lejos que puede llegar la desinformación. El gerente del hotel donde se alojan en Kiev tiene una hermana que vive en Moscú y durante una llamada telefónica le contó los bombardeos de edificios civiles de que había sido testigo. La hermana no sólo no lo creyó, sino que se enfadó mucho, acusando al hermano de mentir y de difundir propaganda occidental. La televisión rusa había dicho claramente que no había bombardeo de edificios civiles, por tanto el hermano se equivocaba y, dado que sostenía haber visto los bombardeos personalmente, claramente mentía, y la única razón que podía tener de mentir era difundir propaganda anti-rusa.

Se trata de un caso extremo, pero instructivo. Alguien cree más fácilmente en lo que cuentan las televisiones y la prensa que en lo que su propio hermano le dice que ha visto con sus propios ojos. Se trata de un caso extremo de sesgo de confirmación (confirmation bias): escuchamos y confiamos en las fuentes que confirman nuestras ideas preconcebidas, y nos negamos a reconocer las fuentes que las ponen en entredicho. 

El caso puede ser extremo, pero es un ejemplo muy claro de un riesgo que todos corremos. El sesgo de confirmación no es una rareza o una peculiaridad de pocos: es un rasgo psicológico que todos compartimos. Lo que sí podemos hacer es darnos cuenta del riesgo e intentar paliarlo. Cuando oímos a un adversario político decir algo que no se conforma con nuestras ideas, es muy fácil decir "miente" o "está manipulando". Deberíamos evitarlo. Lo ideal sería buscar información fiable, los que en ciencia se llaman los "datos primario" e intentar formar nuestra opinión sobre el tema. Nuestra opinión será, naturalmente, "coloreada" por nuestras ideas, pero por lo menos la formaremos sobre datos ciertos, y no pensaremos "blanco" sólo porque un adversario político ha dicho "negro".

El espiritu crítico es importante, y las personas con espiritu crítico habrán notado una paradoja en lo que acabo de escribir: he propuesto como ejemplo de sesgo de confirmación un ejemplo que quien me lee conocerá, imagino, sólo por haberlo leído aquí. ¿Cómo podemos saber que ese ejemplo es real? Incluso yo, quien lo he reportado, sé sólo lo que un periodista en Kiev ha comentado, y el ha reportado lo que el dueño del hotel ha contado. Ninguno, ni usted, ni yo, ni el periodista, ha asistido a la llamada. Por tanto, el mismo ejemplo que uso para hablar de sesgo de confirmación puede ser un ejemplo de este sesgo: ¿me lo he creído sólo porque confirma mis ideas sobre el peligro del sesgo de confirmación? 

Es posible, claramente, por tanto no puedo dar el ejemplo como absolutamente cierto. Es posible que la llamada de que hablo no se haya hecho nunca o que su contenido haya sido completamente diferente. Mis ideas sobre el peligro del sesgo de confirmación, claramente, quedan.

Tuesday, 15 February 2022

¿Es VOX un partido fascista?

 ¿Es VOX un partido fascista? La respuesta depende en parte de lo que entendemos con “fascista”. Si utilizamos una definición muy reducida y llamamos “fascista” sólo el partido liderato por Mussolini entre las dos guerras mundiales, entonces ningún partido fascista existe, ni puede existir, dado que en Italia la constitución prohibe la reconstitución “bajo cualquier forma” del ilegalizado partido fascista. Pero se trata de una definición demasiado reductiva, un poco como decir que la sauna finlandesa sólo se puede hacer en Finlandia. Tampoco podemos tomar la visión, demasiado amplia, que identifica con el fascismo cualquier tipo de estado totalitario. Hubo formas de régimenes totalitarios que nada tienen que ver con el fascismo. Las dictaduras de Stalin, Mao o Pol Pot son ejemplos. ¿Cómo identificamos el fascismo y lo que significa hoy ser fascista? Aquí utilizaré la definición dada por Umberto Eco en uno de sus últimos libros (U. Eco, Il fascismo Eterno, La Nave di Teseo, 2018, traducción en Castellano disponible en ctxt). Eco lo llama el fascismo eterno o Ur-fascismo, e identifica catorce elementos que lo caracterízan. Podemos decir, con cierto grado de seguridad, que cualquier movimiento que tenga por lo menos nueve o diez de estas características se pueda definir fascista. Veámosla una a una, en relación con las políticas, el programa y las declaraciones de VOX.

  1. La primera es el culto sincretista de la tradición. El sincretismo es importante: el sincretismo no es simplemente la juxtaposición de creencias diferentes, el sincretismo tolera las contradicciones ignorándolas.

    Encontramos, claramente, esta característica en VOX. VOX defiende los símbolos tradicionales, defiende lo que ve cultura tradicional (los toros, por ejemplo), el Estado tradicional, y no ve contradicción en defender, por ejemplo, el apoyo a un estado fuertemente centralizado y la independencia de regiones como Madrid o Andalucía. No encuentra contradicción en su proclamada defensa de la libertad con el hecho que muchos de sus exponentes se han negado a reconocer a la gente la libertad de casarse con quien quieren.

     

  2. Este culto implica el rechazo del modernismo. El nazismo y el fascismo adoraban la tecnología, pero su apoyo a este aspecto de la modernidad era sólo la parte superficial de una ideología basada en los valores del pueblo y de la tierra, los mismos valores premodernos de VOX. VOX, así como el fascismo, rechaza el espiritu de la revolución francesa, es decir, el espiritu de la ilustración, base del modernismo. El mensaje de VOX no es principalmente un lenguaje racional: muchas de las posiciones de VOX no sobreviven a un examen racional, ni quieren hacerlo. Su objetivo es despertar emociones, no activar la razón. Este irracionalismo de base es, también, un rechazo al modernismo fundado en la ilustración.

     

  3. El irracionalismo produce el culto de la acción por la acción. VOX, así como el fascismo, mantiene cierto desprecio a la cultura, excepto donde coincide con la tradición (toros, ceremonias religiosas, etc.). Notamos en muchas intervenciones cierto desprecio para los argumentos pacatos de los intelectuales, que se ven como forma de debilidad. El hombre ideal de VOX actúa, no se para a pensar. Actúa bajo el impulso de las emociones inmediatas y si no lo hace se ve acusado de debilidad.

     

  4. El sincretismo no acepta la critica, y el desacuerdo se ve como traición. Creo que ningún partido en España habla de traición tanto como VOX. Quien no está de acuerdo con VOX es un traidor de España. La idea que una persona que no comparte sus opiniones pueda aún así desear lo mejor para su país (y simplemente no está de acuerdo sobre que es lo mejor y como conseguirlo) no entra en los esquemas políticos de VOX. Quien no comparte su visión de España y de sus traiciones es un traidor de la patria.

     

  5. Más en general, se busca el consenso exacerbando el miedo a la diferencia. No hace falta explicar mucho en este caso: VOX usa el miedo a todo lo que es o piensa diferente, desde los inmigrantes hasta las personas LGTBI o a las feministas para fomentar su agenda. La sociedad ideal de VOX es una sociedad homogénea, sin diferencia. EL hecho que una sociedad así no ha existido nunca, ni podría existir sin desaparecer es otro aspecto del sincretismo de VOX.

     

  6. El exito del fascismo se fundaba en un apelo a las clases medias frustradas. En el caso del fascismo Italiano, esta fue la frustración tras la primera guerra mundial, en el caso del nazismo, tras la crisis de 1929. En ambos casos, se generó (y fomentó, con la propaganda) la idea que la democracia no funcionaba, que era necesaria una solución autoritaria, que un "hombre fuerte" podía resolver la situación.

    VOX es un producto similar de la crisis de 2008. Lo absurdo (aquí como en otras crisis) es que la rabia de la gente no se dirige al sistema económico que ha creado la crisis. Al contrario, el populismo fascista nace para dirigir esta rabia hacia otros objetivos (los judios o los inmigrantes, a quien se da la culpa de los problemas) para distraerlos del objetivo principal, de la verdadera causa de la crisis que ha generado la frustración. Esta es la función de la propaganda populista: en lugar de explicar los problemas reales que, en este mundo, son muchas veces complejos y poco intuitivos, se simplifica el discurso y se dirige la rabia hacia objetivos bien identificados y sencillos.

  7. Como consecuencia, el fascismo usa a menudo teorías de complot. A los que se sienten privados de una identidad, el fascismo dice que es un gran privilegio haber nacido en este país. Pero los únicos que pueden proporcionar identidad y cohesión al sentimiento nacional son los enemigos y, si no los hay, es necesario crearlos. Y si necesitan enemigos externos e internos.

    En el caso de VOX esto se traduce en la obsesión con la invasión musulmana y, en medida menor, en el euroescpticismo. Los enemigos internos (que para los nazis eran los judíos) no es difícil encontrarlos: todos los que tienen una idea diferente y que para VOX están recogido bajo la etiqueta (en verdad muy amplia) de "comunistas".

  8. Los enemigos son al mismo tiempo demasiado fuertes y muy débiles. Aquí también podemos reconocer la retórica de VOX. Los enemigos son fuertes, son los “poderes fácticos” (olvidan que los poderes fácticos más fuertes están relacionado con el sistema económico que ellos defienden, pero sobre esto véase el punto 1.), los varios complot comunistas o multiculturalistas, los inmigrantes, hasta la ONU. VOX está rodeado por enemigos en complot el uno con el otro. Por otro lado, no se puede dar a los electores la sensación que los enemigos son demasiado fuertes. Son fuertes, pero al mismo tiempo son débiles, porque no son nosotros y no tienen la fuerza de nuestras convicciones.

     

  9. En el fascismo no hay lucha por la vida, sino vida por la lucha: el pacifismo es colusión con el enemigo. Creo que aquí también podemos reconocer el discurso de VOX. Los discursos de VOX no argumentan, inflaman, con los adversarios políticos no hay debate posible, hay que atacar con cualquier medio disponible, con la mentira y la manipulación, si es necesario. Y esto no se hace en apoyo a un programa político (que, en VOX, no existe), sino simplemente por la lucha. VOX, sin la lucha, no es nada. El desprecio de VOX hacia las organizaciones que buscan la paz y la convivencia, desde Amnesty International a las varias ONG que ayudan a los inmigrantes tiene como imagen especular el apoyo a fuerzas militares y las varias imágenes “militaristas” (todos recordamos Ortega-Smith con el rifle, disparando en un lugar donde ni siquiera lo podía hacer).

     

  10. El elitismo y el desprecio hacia los débiles es también una características del UR-fascismo. Es difícil encontrar un momento en que VOX no se ha metido, a pesar de su retórica, del lado de los fuertes: desde su programa económico que penaliza los servicios (útiles sobre todo para los más débiles) para conseguir reducciones fiscales (buena sobre todos para los más ricos), hasta el desprecio mostrado en ocasiones tales como la crisis de la conexión eléctrica en la cañada real. El elitismo es la ideología más sincera de VOX.

     

  11. Cada uno es educado para ser un héroe. Bueno, no sé si se puede hablar de educación en el caso de VOX, pero el culto del héroe y su asociado culto de la personalidad son sin duda presentes en su ideario. La manera en que se retrata el líder "carismatico" Abascal, o el video de Ortega-Smith disparando tienen mucho del culto de la personalidad, no muy diferente de lo que se hacía con Mussolini, y la invitación implícita a los electores para que asuman estas mismas actitudes tiene mucho de la idea de que cada uno pueda ser un héroe.

     

  12. Dado que la guerra permanente no es posible, el Ur-fascista transpone su voluntad de poder en cuestiones sexuales. Eco menciona claramente, en este apartado, el machismo y la intolerancia hacia la homosexualidad, características que reconocemos claramente en VOX.

     

  13. El Ur-fascismo se basa en un populismo cualitativo. VOX no se basa en un consenso amplio: interpreta las “verdaderas” pulsiones de la sociedad y descartas como españoles “no de bien” los que no están de acuerdo con sus políticas. VOX no necesita preguntar lo que quiere la gente, cuáles son sus problemas: VOX “lo sabe”, sus líderes son los intérpretes reales de las necesidades de los españoles, y preguntar a los españoles se vería como una traición a los líderes.

     

  14. El fascismo habla la neolengua. La neolengua es el lenguaje ficticio que G. Orwell creó en su distopia 1984. El último capítulo del libro explica su motivación y características. El punto esencial de la neolengua es la simplificación, hasta el punto de limitar rigurosamente el significado de las palabra a la sola denotación, de eliminar palabras y eliminar irregularidades. Su objetivo es transformar el lenguaje en algo banal y automático, que pueda ser usado para comunicar sin que se sea al mismo tiempo un instrumento para pensar.

    VOX no llega al punto de regularizar los verbos (ni siquiera Abascal diría tení en lugar de  tuve, ni es esto lo que quiere decir Eco en su punto 14) pero si simplifica los conceptos y el análisis hasta la banalidad. El marco conceptual de VOX es identificar, por cada problema, un culpable contra que dirigir las emociones y una solución sencilla, a menudo la eliminación del culpable identificado (solución que no funciona. Como el mismo Eco nos dice en otra ocasión: per ogni problema complesso c'è una soluzione semplice; ed è sbagliata). Los discursos de VOX no son argumentaciones, no tiene nada de análisis ni de reconocimiento de la complejidad de los problema: se trata en buena parte, de proclamas que tiene como objetivo "calentar" emocionalmente a sus electores.

 

En conclusión, encontramos claramente en VOX 13 de los 14 puntos que definen el Ur-fascismo. El punto 11 es un poco más dudoso o, por lo menos, no es tan claro como los demás. Diría por tanto que, queriendo ser generosos, VOX es un partido fascista en la proporción de 13/14.

Wednesday, 9 February 2022

Sobre el sesgo de confirmación

 Desde hace un tiempo he empezado a meterme en debates en twitter, sobre todo en temas políticos del momento. Muchos son debates interesantes con personas que tienen una opinión distinta de la mia y con que se puede hablar inteligentemente y sin levantar (metáforicamente) la voz. Otros son debates que degeneran rápidamente en acusaciones genéricas (a menudo sobre temas que nada tienen que ver con el tema que estamos debatiendo), descalificaciones personales, tópicos o incluso insultos. Estos debates son aburridos y no enseñan nada, por tanto los dejo inmediatamente. Cosas de las redes sociales.

 Hay una costumbre que, según lo que he notado, es muy difundida, y que encuentro preocupante. Mucha gente para "demostrar" un argumento o validar un dato pone, como si se tratara de una prueba definitiva, un artículo de periódico. De hecho, muchas veces ni siquiera ponen un enlace al artículo, limitándose a una foto del titular. Es decir, hay muchas personas que confirman opiniones y datos sólo con titulares de periódicos específicos.

 Se trata de una costumbre peligrosa sobre todo en un país latino como España. Aquí no hay la costumbre angosajona (un poco hipócrita, eso sí) de separar claramente hechos de opinión, y muchas veces, sobre todo en los titulares, se mezclan las dos cosas para proponer un argumento de carácter ideológico. Doy un ejemplo: una portada del periódico "La Razón" (esta costumbre no es, claramente, limitada a este periódicos: es muy radicada en la prensa española, pero "La Razón" recurre a ella muy a menudo, y este titular reciente me ha llamado mucho la atención). Tras la aprobación, muy rocambolesca, de la reforma laboral, "La Razón" titulaba:

 

La reforma laboral se convalida vulnerando los derechos fundamentales

 

Ahora bien, en este titular hay un hecho indiscutible: la reforma laboral se ha aprobado. La vulneración de los derechos fundamentales es pura especulación. Hay una carta del partido de la oposición que sugiere una violación del reglamento del Congreso. Que estas alegaciones sean ciertas y que, en caso de serlo, puedan constituir una violación de derechos fundamentales, es pura especulación. Si la cosa llegara a la justicia y la justicia se pronunciara en el sentido del titular, entonces el titular sería jurídicamente justificable. Así como es se trata de una acusación muy grave dirigida a uno de los principales cargos institucionales que no tiene ninguna base factual. Está claro que se trata de un titular que no quiere informar sino despertar emociones, que quiere fomentar la rabia y no el conocimiento.

Si uno sostiene que sí se cometieron irregularidades (y es perfectamente legítimo tener esta opinión), no puede razonablemente decir que este titular "demuestra" su opinión. Uno puede admitir que su opinión no tiene ningún fundamento factual (es legítimo, aún si no muy productivo, tener una opinión injustificada), pero no puede razonablemente decir que su opinión está "demostrada" por este titular. Desde el punto de vista lógico-analítico se trata de una afirmación sin sentido.

 Y, a pesar de eso, esto es lo que vemos muchas veces en estos debates y tengo la impresión que es una manera bastante común de formarse las opiniones (admito que esta afirmación no se basa en datos comprobables; por esto la llamo una "impresión"). El problema es que, para cada tema importante, hay interpretaciones de varios tipos. En este caso, hay periódicos que interpretan que hubo irregularidad y periódicos que opinan que no las hubo.   Entonces, ¿en que periódicos me baso? ¿Por qué uno tiene que creer en los que sostienen la tesis de la irregularidad y no en los otros?

Hay aquí un problema muy conocido (y muy estudiado) que se llama confirmation bias (o, sesgo de confirmación). Se trata de la tendencia de las persona en fijarse y dar más crédito a la información que confirma sus ideas que a la que las contradice. No se trata de un defecto o de una perversión de cierta gente, sino de una parte de nuestra constitución psicológica: a todos nos gusta vernos confirmados, ver que nuestras opiniones reciben aprobación social, y todos estamos sujetos al confirmation bias. Lo importante es darse cuenta que así es, e intentar corregir el sesgo (eliminarlo del todo puede ser imposible, pero hay que intentar llegar lo más lejos posible en su atenuación).

 Las redes sociales han multiplicado el número de voces que sostienen posiciones puramente ideológicas sin el freno de la deontología profesional de los periodistas, y esta misma deontología aparece a veces en crisis frente a las presiones del mercado y al imperativo del "click". Las redes sociales han multiplicado los efectos del confirmation bias, como demuestran variosestudios.

Pero, como decía Heidegger, allí donde está el peligro también está la salvación, e Internet, si lo usamos bien, puede ser un correctivo frente al confirmation bias. Internet nos pone a disposición proclamas ideológicos, pero, gracias a Internet, muchas veces podemos acceder no sólo a voces alternativas, sino también a los datos primarios. Hoy en día, tras leer un titular como el que he mencionado arriba, nada más fácil que meterse en la página del Congreso y echar un vistazo al reglamento y a las resoluciones de la mesa. No estaremos todos de acuerdo (ni sería deseable estarlo), pero por lo menos todos nos formaremos una opinión basada en los hechos, y no en los titulares.

En esto los mismos periódicos deberían ayudarnos publicando en la edición digital los enlaces relevantes para el artículo que estamos leyendo. Si se habla de una sentencia, el periódico debería publicar un enlace a una sentencia, si se habla de una ley o de una gestión del gobierno, el periódico debería publicar un enlace a la parte relevante del BOE. Los periodistas, se supone, consultan estas fuentes antes de escribir sus artículos (si no lo hacen, no se merecen ser periodistas), así que publicar en enlace no es mucho trabajo y así los periódicos harían un verdadero servicio público aumentando la calidad del debate político en nuestro país.

 

 

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